Elegir una fijación de esquí y encargar su ajuste
La fijación de esquíes conecta la bota con el esquí y es uno de los elementos en los que la seguridad y el ajuste profesional son especialmente importantes. Debe sujetar la bota de forma fiable mientras se esquía y poder liberar el pie en las condiciones previstas. Por eso, ajustarla a ojo o siguiendo una tabla genérica no es un atajo seguro. Encargue el ajuste a un establecimiento especializado, teniendo en cuenta la bota concreta, el peso, el nivel de habilidad y el uso previsto. Para hacerse una idea del equipo completo, consulte la guía general del equipamiento de esquí.
Datos clave sobre el tema
- La fijación debe ser compatible con la bota y el esquí; sus componentes no se pueden combinar de cualquier manera.
- El ajuste y la revisión deben quedar en manos de un establecimiento especializado.
- El peso, la estatura, el nivel de habilidad, la suela de la bota y el uso previsto influyen en el ajuste profesional.
- No se debe modificar una fijación por querer esquiar de forma más deportiva ni basándose en una cifra genérica.
- Conviene revisarla después de una caída, al estrenar botas o tras un periodo prolongado de almacenamiento.
- La nieve y el hielo en la suela de la bota pueden dificultar el enganche y la liberación.
Para qué sirve una fijación de esquí
Al esquiar, la fijación transmite los movimientos de la bota al esquí. Al mismo tiempo, está diseñada para liberar la bota ante determinadas cargas. El comportamiento del sistema no depende únicamente de la fijación. También influye el estado de la bota, la suela, el esquí y los componentes de la fijación. Por eso, no se debe seguir usando un equipo dañado o que presente una resistencia inusual.
La fijación forma parte de un sistema cuyos elementos deben ser compatibles. La bota de esquí adecuada es especialmente importante. Si la bota tiene una suela de otro tipo o se cambia entre un estándar de fijación alpino y otro, puede ser necesario volver a revisar el equipo. La elección de los esquíes y su estado también deben comentarse en una tienda especializada o en el establecimiento de alquiler.
Las fijaciones modernas pueden tener diseños distintos según el modelo de esquí. Sin embargo, su aspecto exterior no indica de forma fiable cómo deben ajustarse. Lea las marcas y las instrucciones de uso, pero deje el ajuste relacionado con la seguridad en manos de profesionales. Esto también se aplica cuando una fijación parece, a primera vista, similar a su propio modelo.
Ajuste por profesionales
Durante el ajuste, se toman los datos de la persona que va a esquiar y se comprueba la bota concreta. Entre otros, se tienen en cuenta los datos físicos, el nivel de habilidad, la talla de la bota y el uso previsto. El resultado no es una cifra permanente válida para todas las situaciones. Si cambian la bota, la persona o el uso, puede ser necesario realizar una nueva revisión.
Lo mismo se aplica al equipo alquilado. En la tienda de alquiler de esquíes, indique con sinceridad su nivel de seguridad al esquiar y si tiene molestias o ha tenido problemas anteriormente. No ajuste los tornillos ni las marcas por su cuenta, aunque el ajuste parezca demasiado bajo o demasiado alto. Para cualquier consulta sobre el uso y la revisión, también deben seguirse las indicaciones del fabricante correspondiente.
Enganche la bota y revísela antes de esquiar
Antes de calzarse, la suela de la bota de esquí debe estar limpia de nieve, hielo y suciedad. Coloque la bota siguiendo el procedimiento indicado y compruebe que encaje con una señal audible o perceptible. A continuación, compruebe que ambos lados sujeten de manera uniforme y que las punteras, las taloneras y los cierres no presenten nada inusual. Si tiene dudas, consulte al establecimiento de alquiler o al personal del remonte o de las pistas antes de salir.
No haga esta comprobación solo el primer día. Después de una pausa, de transportar el equipo en un coche caliente o de pasar por cambios de temperatura, pueden acumularse nieve y humedad. Una revisión rápida lleva menos tiempo que tener que interrumpir la jornada más tarde en la pista. Las recomendaciones de seguridad en las pistas son aplicables independientemente de lo moderna que sea la fijación.
Mantenimiento, daños y almacenamiento
Seque la humedad visible y deje que el equipo se seque en un lugar seco y bien ventilado. Las fuentes de calor intenso pueden dañar los materiales y las botas. Compruebe si hay grietas, piezas sueltas, ruidos inusuales, óxido o daños en la suela de la bota. Si observa algo de esto, no siga usando el equipo hasta el siguiente día de vacaciones. Una revisión profesional es más económica y fiable que intentar arreglarlo con herramientas del equipaje.
Durante el transporte, una funda adecuada protege el equipo de golpes y suciedad. Para guardarlo durante periodos prolongados, conviene elegir un lugar seco. El mantenimiento de los esquíes se centra sobre todo en la base y los cantos, pero no sustituye la revisión de las fijaciones. Si va a preparar todo el equipo, compruebe también por separado el estado y el ajuste del casco de esquí y las gafas de esquí.
Si el equipo es alquilado, conserve los justificantes de entrega y las indicaciones del establecimiento. Si la fijación vuelve a resultar difícil de manejar o la bota no encaja correctamente, no basta con apretar con más fuerza. Señale el problema, no siga esquiando y solicite una revisión del equipo. Una breve pausa evita sacar conclusiones equivocadas sobre la causa.
Al cambiar de estación de esquí o de establecimiento de alquiler, tampoco dé por hecho que la fijación conserva el mismo ajuste. La siguiente bota puede tener una construcción distinta y otro modelo de esquí puede necesitar un ajuste diferente. Vuelva a facilitar sus datos cada vez que le entreguen equipo nuevo y pida que le expliquen cómo comprobar su funcionamiento antes de empezar.
Preguntas frecuentes sobre las fijaciones de esquí
¿Puedo ajustar la fijación por mi cuenta?
No. Un establecimiento especializado debe ajustarla teniendo en cuenta la bota concreta y los datos relevantes de la persona. Los intentos de ajuste por cuenta propia pueden afectar a la función de seguridad.
¿Por qué hay que revisar la fijación al estrenar botas?
La suela, la longitud y la forma de la bota pueden ser diferentes. Por eso hay que volver a comprobar la combinación de bota, fijación y esquí.
¿Qué hago si la bota no encaja en la fijación?
No empiece a esquiar ni intente forzarla. Retire la nieve, revise la bota y pida al establecimiento de alquiler o a un profesional que compruebe el equipo.