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Cómo actuar ante accidentes de esquí: asegurar la zona, pedir ayuda y dar los primeros pasos

Datos clave para una emergencia

Tras un accidente, lo primero es asegurar la zona. Coloque los esquís u otra señal bien visible por encima de la persona afectada y asegúrese de mantener una posición estable y segura.

Skiwacht transportiert einen verletzten Skifahrer im Schnee Skiwacht transportiert einen verletzten Skifahrer auf einer verschneiten Piste. Foto: Ron Hoffman / U.S. National Archives

Organice la ayuda con claridad

Avise al servicio de rescate de pistas o al número de emergencias correspondiente e indique el lugar, el nombre de la pista, puntos de referencia destacados y una breve descripción de la lesión. Si es seguro hacerlo, permanezca junto a la persona herida.

Mantenga la calma y no agobie a la persona

No mueva a las personas heridas si no es necesario. A menudo, darles abrigo, tranquilizarlas e informarles con claridad resulta más útil que actuar precipitadamente. Quien haya presenciado el accidente debería dejar sus datos de contacto por si más adelante es necesario aclarar lo ocurrido.

Tras un accidente de esquí, lo primero es protegerse, asegurar la zona y realizar una llamada de emergencia clara. Las decisiones más importantes se toman en los primeros minutos: compruebe que usted está a salvo, determine el lugar con la mayor precisión posible, solicite ayuda con claridad y avise a los demás esquiadores. Permanezca en un lugar seguro y siga las indicaciones del servicio local de asistencia en pistas. La información sobre deportes de invierno puede ayudarle a planificar la jornada.

Actúe con calma y de forma ordenada

Si tiene dudas, siga un orden claro. Asegure la zona, compruebe si las personas responden y pida ayuda. No presente conjeturas como si fueran un diagnóstico. La ayuda profesional es especialmente importante en caso de pérdida del conocimiento, dolor intenso, problemas respiratorios o una posible lesión en la cabeza o la columna vertebral. Mueva a las personas afectadas solo si existe un peligro inmediato.

Los caminos señalizados, la ropa de alta visibilidad y un teléfono cargado facilitan la comunicación, pero no garantizan que haya cobertura. Una nota breve con los datos del alojamiento y de contacto puede simplificar la organización tras un accidente. Para informarse sobre el equipo y la conducta adecuada, consulte el equipo de esquí y snowboard y las recomendaciones de seguridad en las pistas.

Después del accidente

Anote, si es posible, la hora, el lugar y las personas implicadas. Si ha habido una colisión, intercambien sus datos de contacto. Las normas oficiales de la FIS para esquiadores y practicantes de snowboard son una referencia adecuada sobre conducta, prestación de ayuda y consideración hacia los demás. Las instrucciones locales de rescate y del centro tienen prioridad.

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Preparación práctica

  • Aclare los números de emergencia y el punto de encuentro antes de salir.
  • Consulte el plano de pistas y la información actualizada.
  • Utilice únicamente equipo adecuado y revisado.
  • Haga una pausa si cambia el tiempo, está cansado o sufre una lesión.
  • En una emergencia, indique el lugar, la pista, el remonte y la situación.

Preguntas frecuentes

¿Qué es lo primero que hay que hacer?

Asegure la zona del accidente, hágase visible y no se exponga a un peligro adicional.

¿Qué información debo dar al llamar a emergencias?

Indique con la mayor precisión posible el lugar, la pista o el remonte, el número de personas afectadas y las lesiones que pueda observar.

¿Debo mover a una persona herida?

Solo si existe un peligro inmediato. De lo contrario, espere al servicio de rescate de pistas.

Decisiones a lo largo de la jornada

Planifique la jornada dejando tiempo suficiente para orientarse, hacer pausas y regresar con seguridad. Las condiciones cambian con la temperatura, el viento, la nieve reciente, la sombra y la cantidad de personas en la pista. La fatiga o el frío también pueden afectar a su nivel de habilidad. Elegir a tiempo una opción más fácil es actuar con previsión y evita verse obligado a afrontar una situación arriesgada. Si va con niños o principiantes, una persona con experiencia debería explicarles el recorrido y adaptar el ritmo.

Antes de empezar, compruebe que la ropa, las botas, el casco y las gafas le queden cómodos. La libertad de movimiento y una buena visibilidad son más importantes que un aspecto especialmente deportivo. Tras una caída o una colisión, el grupo debe permanecer primero en un lugar protegido y vigilar el tránsito. Para pedir ayuda, mostrar consideración y utilizar las zonas señalizadas, siga las indicaciones locales del centro.

Preparativos para el regreso

Tenga en cuenta los horarios de los remontes, la última conexión y el camino de regreso al valle, sin planificar con el tiempo demasiado justo. Si pierde concentración, elegir un recorrido de vuelta menos exigente puede ser la mejor opción. Acuerde puntos de encuentro y una alternativa por si algún tramo está cerrado o tiene poca visibilidad. Para las jornadas largas, conviene llevar el teléfono cargado, agua y una capa de abrigo adicional. Si tiene dudas, consulte al servicio local de esquí o a la estación de rescate.