Adviento en Mondsee
El Adviento en Mondsee cautiva a visitantes de todo el mundo. El enorme árbol de Adviento (¡20 m de diámetro!) a la entrada del pueblo ya crea un ambiente navideño. Los puestos del mercado de Adviento están decorados con mucho esmero. El aire se llena del aroma navideño de la repostería y las castañas asadas. Se puede pasear por los puestos de venta junto al antiguo monasterio benedictino y frente a la basílica.
Regalos de Adviento de Mondsee
Aquí se encuentran regalos de gran calidad. Reconocidos maestros artesanos elaboran piezas únicas de primera categoría. Algunos permiten observar su trabajo por encima del hombro. Se ofrecen joyas, accesorios para el hogar, adornos navideños, trabajos artesanales de monasterio y mucho más. También hay piezas extraordinarias de gran valor. El Adviento en Mondsee ha conservado su autenticidad. Las antiguas tradiciones crean un ambiente navideño. Forasteros y vecinos se conocen mientras disfrutan de las delicias regionales. Y algunos comparten una copa de vino de Adviento. El mercado de Adviento abre los fines de semana de Adviento, del 30 de noviembre al 23 de diciembre: los viernes de 15 a 20 h, y los sábados y domingos de 10 a 20 h.
Adviento en Mondsee
Fecha: 25.11.2007
Excursiones con raquetas de nieve por pistas de esquí de fondo
Especialmente en época de Adviento, las excursiones con raquetas de nieve por pistas de esquí de fondo o fuera de las pistas, junto al lago Mondsee, resultan muy impresionantes. Y, por supuesto, también lo es la alimentación diaria de corzos y ciervos en Hintersee. Hay 11 lugares para observar cómo se alimenta a los corzos y uno para los ciervos. Los visitantes pueden observar a los animales desde una plataforma especial. Este espectáculo de la naturaleza fascina especialmente a los niños.
Paseo en trineo tirado por caballos en Mondsee
Bien abrigados, hay que disfrutar de un romántico paseo en trineo tirado por caballos a través del paisaje nevado y resplandeciente. El hielo y la nieve confieren a Mondsee un brillo misterioso. Seguro que después hasta Papá Noel habría disfrutado de un cacao caliente. Vacaciones de invierno en estado puro en Mondsee.